El Señor aparecerá pobre y humilde en Belén

En este último editorial del boletín de este año, queremos darles a todos y todas un gran saludo de Navidad. En siete días más, nuevamente, el Señor aparecerá pobre y humilde en Belén, desde adentro, desde cerca y desde abajo.

Belén y Nazaret son una escuela para aprender a vivir como Jesús.

En nuestras comunidades vivimos, durante tantos años, un mundo propio e interno que es enorme, maravilloso, fecundo que no se ve desde la calle, desde donde quizá se escuchan los ruidos, se escucha la alegría, la algarabía, algún aviso, alguna información, algún himno, pero la riqueza de lo que va pasando realmente en el corazón de cada comunidad educativa, solamente los privilegiados que estamos en ella tenemos el don de poder vivirlo, experimentarlo y gozarlo.

Que todo lo vivido y aprendido este año les ayude a cada uno de ustedes a poder hacer un espacio para que Jesús, que quiere nacer en ustedes, en sus corazones, en sus comunidades, pueda seguir amando y sirviendo, especialmente a todos los niños y niñas, a los más pobres y más vulnerables en todos los lugares del mundo.  

Pro. Andrés Moro Vargas

Vicario para la Educación

Arzobispado de Santiago