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CONCLUSIONES DE VII ENCUENTRO DE ALUMNOS DE COLEGIOS CATÓLICOS
Santiago de Chile, 13 y 14 de septiembre de 2007
Estamos aquí porque sentimos en nuestro corazón las palabras de Cristo: “No temas, yo estoy contigo” . Nos ayudaron a ser vida estas palabras: los testimonios, las reflexiones, el compartir de los grupos y la acogida.
La primera reflexión del día nos llevó a centrarnos en nuestra vida y preguntarnos ¿Tiene sentido? Señalándonos que: “En un mundo que no entrega verdad disfrazándola con la imagen o la música, sólo nos queda ‘pedirle a Dios que nos conserve la Fe’”.
Haciendo eco de sus reflexiones concluimos que:
- Nuestra vida sí tiene sentido, desde el momento que Dios me llamó a la existencia, pero este sentido se va descubriendo concretamente a través de las experiencias y del compartir, tanto en las dificultades como en las alegrías.
- Incluso aquellos que aún no hemos encontrado el sentido a nuestra vida, queremos aferrarnos a Dios: “amar a Cristo”. Así, para que, encontrando la felicidad, podamos regalarla.
Los obstáculos y dificultades que se nos presentan día a día en forma de atadura e idolatrías, nos impiden avanzar y realizar nuestros proyectos y sueños.
Las principales amarras son:
- El qué dirán, que nos paraliza y no nos deja andar.
- El temor al futuro, aniquila nuestros sueños... no nos atrevemos a soñar, nos conformamos y caemos en la mediocridad.
- La comodidad del individualista, que nos lleva a ser indiferentes al sufrimiento de los demás.
- La autosuficiencia que nos lleva a trabajar solos, pensando que nadie nos aporta y que siempre tenemos la razón .
- La superficialidad y la masificación, que anula nuestra originalidad, los dones que Dios ha puesto en cada uno de nosotros.
Los ídolos que hoy nos seducen, desplazando a Dios a un segundo y tercer lugar, haciéndonos creer que a ellos debemos sacrificar todo, sin tomar conciencia que son ídolos perecibles, y estos son:
- La moda, el culto al cuerpo.
- El dinero, la posesión de bienes, el dominio, el triunfo personal, el placer.
Lo anterior nos impide buscar y dejarnos encontrar por Dios, por ello es un constante desafío para nosotros darle a estos ídolos su justo lugar y valor en nuestras vidas.
En la medida que detectemos y rechacemos mejor las falsas imágenes, más nos acercaremos al auténtico Dios.
La felicidad es una búsqueda y un desafío personal, sólo en la medida que me conozco, me acepto y me amo, puedo conocer, aceptar y amar a los demás. Partiendo de esta verdad, el horizonte se amplía y voy encontrando en ciertas actitudes y experiencias de vida la forma de ir construyendo mi propia felicidad:
- Formando y cuidando mi propia familia.
- Asumiendo el dolor para crecer con él.
- Buscando diariamente el encuentro iluminador con Jesús.
- Retomando el mando de mi vida y mi persona.
Agradecemos a Dios toda la felicidad que nos ha regalado, a través de nuestra familia, nuestros amigos y en las oportunidades que hemos podido ser solidarios, llegando a los otros en lo que necesiten.
Ahora entendemos que Dios quiere nuestra felicidad, ya que somos lo más valioso para Él, sabemos que Él tiene un proyecto maravilloso para cada uno de nosotros. Somos creados desde el amor y para el amor.
Este amor se experimenta en la verdad y solidaridad, en la fidelidad , en la alegría y en la esperanza.
Nos comprometemos a vivir desde la honestidad, la confianza en los otros, el respeto, el optimismo, el compromiso, la lealtad, el sacrificio, la entrega, la valentía, la sencillez, la paciencia, en fin, desde todos aquellos valores que nos hagan más humanos, más persona.
Chile requiere concretamente hoy que nosotros los jóvenes nos preparemos responsablemente para construir un país distinto, superando la pobreza, mejorando las condiciones de vida para todos con trabajos dignos y salarios éticos.
Para vivir la solidaridad, en nuestras pastorales y Centros de Alumnos tenemos que vivir de cara a la sociedad, al sufrimiento de nuestros hermanos, los que viven en nuestro país, los que llegan a él buscando refugio y consuelo y los que viven en los continentes más lejanos.
La familia es el ámbito en el cual se ve reflejada la sociedad entera:
- Competencia y Solidaridad
- Falta de compromiso y fidelidad
- Desarraigo e intimidad
- Conformismo y esperanza
- Violencia y amor
En ella vivimos y desde ella nos proyectamos a nuestras futuras familias, con las cuales queremos inaugurar un nuevo estilo de vida y convivencia, basada en los compromisos asumidos a lo largo de estos Encuentros de Alumnos de Colegios Católicos.
Sabemos que vivir estos compromisos representa un gran desafío en la sociedad de hoy. Sin embargo, creemos firmemente en tus palabras cuando nos dices “NO TEMAS, YO ESTOY
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