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ENCUENTRO FORO REFLEXIÓN PROFESORES DE RELIGIÓN Y ENCARGADOS DE PASTORAL ESCOLAR ZONA SUR
El día lunes 27 de Agosto se realizó el foro reflexivo en nuestra vicaría sur. La convocatoria tenía como finalidad reflexionar en torno a la Educación en la perspectiva del Bicentenario; éste es un gran tema que atañe a todos los agentes vinculados al mundo de la enseñanza.
En dicho encuentro participamos un total de 16 personas en su mayoría profesores de religión de la zona (incluido el equipo de apoyo). Contamos con la participación del encargado arquidiocesano de Pastoral Escolar, Sr. Pedro Cárcamo A.
La gran pregunta que animaba este encuentro era: ¿Cómo podemos impulsar una educación más cristiana, humana y solidaria?
El foro fue introducido por una representación teatral acorde al tema, escrita por el profesor Ramón Guerra y dirigida por el profesor Alejandro Rojas, ambos fieles colaboradores de la Pastoral Escolar. El elenco de actores estaba compuesto por profesores general básico y profesores de religión. La dinámica del foro resultó interesante para quienes participaron.
CONCLUSIONES
Diagnóstico, perspectivas y desafíos
Las nuevas tecnologías son muy buenas y los alumnos(as) ahora aprenden mucho más que antes. Es cierto. Pero nada en el mundo sustituirá a los maestros. Ellos son irreemplazables a la hora de educar y darle amor al estudiante.
Vocación: El profesor es aquel que encuentra en su propia vocación el facilitar el encuentro de otro con su propia vocación. Para ello es indispensable que el profesor tenga conciencia de la valía de su misión, pues de otra forma el error se convierte en la muerte de los sueños del otro. Es posible de pronto que algunos profesores sientan que su rol es conducir, dirigir, manipular los pasos de sus educandos. Nada más peligroso cuando el profesor se autoimpone el rol de salvador de sus alumnos. De aquel que decide y elige por ellos restando la capacidad de autodescubrirse, de desarrollarse plenamente, en el fondo restando libertad a sus estudiantes.
Testimonio: Hemos aprendido que las acciones éticas han de fundarse en un correcto discernimiento, no basta ser conocedores de valores y principios, ni de elaborar sendos discursos sobre ética, sin las acciones cotidianas y concretas; cuando se plantean dilemas entre lo correcto y lo bueno no sabemos qué efectivamente hacer. Por ello es que es preciso que el docente sea prudente, sepa cómo actuar desde una acción ética y no políticamente correcta. Un testimonio de vida que le permita al docente ser capaz de tomar decisiones efectivas, centradas no en el beneficio propio ni en lo políticamente correcto, sino en valores y principios efectivamente formativos.
Por último, nos parece que estas acciones desde el plano ético se fortalecen más cuando quien las emite es alguien capaz de fascinar y atraer la atención de sus alumnos. Por ello es que creemos sinceramente que la mejor forma de enseñar y educar a los alumnos es cuando el profesor se muestra como alguien con autoridad. Pero nos referimos a esa autoridad que surge de quien posee experiencia, de quien enuncia verdades basadas en hechos o conocimientos que ha adquirido en su vida.
Profesionalismo: Un profesor debe tener vocación para enseñar y a la vez profesionalismo; debe ser culto. Debe de potenciarse ante sus alumnos por la fuerza de sus vivencias que le convierten en un referente válido y digno de imitar. El mejor ejemplo no se da en acciones estereotipadas o en un discurso lleno de clichés sobre lo correcto, sino en una personalidad que trasciende y que se hace interesante para sus alumnos. Un alumno no se acerca al liceo o colegio a repetir lo que ya sabe, sino a ampliar su horizonte. Sólo un profesor con el conocimiento y la sabiduría propia permitirán responder a esta necesidad vital.
Pastoral Escolar
Zona Sur
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