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CONCLUSIONES DEL VI ENCUENTRO DE ALUMNOS DE COLEGIOS CATÓLICOS
Santiago de Chile, 14 y 15 de septiembre de 2006
“Joven, a ti de digo, levántate...” Este sexto encuentro de alumnos de colegios católicos conlleva un gran desafío: responder a la invitación que nos hace el Papa para ser discípulos y misioneros de Jesucristo en nuestro continente, para ello partiremos por la base, construirnos como personas y nos preguntamos: ¿Quiénes somos? ¿Qué queremos? ¿cuál es nuestra misión?.
En la primera reflexión “Construirnos como personas”, concluimos que:
Somos personas en sintonía de cuerpo , sentimiento y lenguaje
Seres positivos que buscamos lo mejor de la vida, construyéndonos todos los días.
Sintiéndonos parte de un proyecto divino.
Queremos aceptarnos, alcanzar la felicidad, perseverar para lograr nuestros sueños.
Queremos ser personas, modelos coherentes, marcar la diferencia, utilizando nuestra inteligencia y voluntad para ayudar a los demás.
Seguir una línea de valores y creencias, ya que de nosotros depende que la sociedad sea mejor.
Llenarnos del amor de Dios para darlo e irradiarlo a los demás.
“Construirme a partir de los cimientos del ambiente” Frente a lo que el ambiente nos propone podemos optar:
Frente al tener podemos decidir ganar, acumular, acaparar y definirme y definir a los otros por lo que tienen (soy lo que tengo , eres lo que tienes) o asumir una postura valiente y liberadora despojándome de todo lo que tengo para ir a los demás compartiendo lo que somos .
Frente al valer podemos optar por conquistar fama y prestigio a costa de los demás y no desarrollar los talentos que el Señor nos dio o poner a al servicio de nuestro prójimo todo lo mejor que Dios a puesto en nosotros .
Frente al poder podemos optar por ejercer dominio sobre los otros o utilizarlo como instrumento que nos permita realizar nuestros sueños y anhelos uniendo a las personas.
“Construirme a pesar de mi fracaso...” Afirmamos que el verdadero fracaso es cuando abandonamos lo que soñamos ser.
Esta convicción nos viene de los profundos y reales testimonio de Tony Meléndez, David Albala y nuestro querido papa Juan Pablo II quienes desafiaron el fracaso convirtiéndolo en una vida llena de sentido .
“Construirme a partir del amor y no del egoísmo...” Nuestra vida está tensionada entre el amor y el egoísmo , soy al mismo tiempo egoísta y amoroso .
Si Dios nos hubiera creado esencialmente egoístas no tendríamos otra alternativa que ser así , pero Dios ha dejado impresa su huella de amor en nosotros, Él nos amó primero y este amor se extiende a través de nosotros a la familia , amigos , pobres y necesitados .
Reconocer nuestro egoísmo es el primer paso para vencerlo , traduciéndolo en gestos concretos que en muchos casos implican sacrificio y renuncia a nuestros propios intereses.
“No nos vamos a comprender , si no experimentamos el amor” (Juan Pablo II).
“ Construirme a partir del amor a los pobres...” El seguir a Jesucristo nos hace servidores de los más pobres. Para acercarnos y servir a los pobres , sin segregarlos y dejando de lado los prejuicios, estamos invitados a vivir :
- la gratuidad: dar sin esperar nada a cambio .
- la empatía: ponernos en el lugar de los demás
- el servicio: estar dispuesto a servir en el pequeño lugar en que estamos.
- el respeto: buscando la proximidad y convivencia con los pobres
- Anhelamos que vean a Cristo en nuestros rostros no solo en la Cruz y en la Eucaristía.
- No debemos olvidar que la pobreza es producto de una estructura social que hace una mala distribución de la riqueza y que priva de libertad a quienes la padecen .
Es por esto que estamos llamados a no caer en la indiferencia , a comprender el valor de nuestra acción , a ayudar con sentido y desinteresadamente , dar hasta lo que no se tiene , servir a aquellos que nadie quiere servir y a amar y no juzgar .
“Construirme a partir de un proyecto de amor...” Estamos llamados a vivir el amor y la comunión con personas concretas y definidas: familia, amigos , compañeros , pololo - polola , frente a ellos nos hemos sacado las máscaras y hemos abierto nuestro corazón .
Crecemos como persona cuando:
Nos donamos, nos entregamos, compartimos, queremos a la persona como es, sin pedirle que cambie .
Somos capaces de crear vínculos, vivir un encuentro verdadero y profundo con el otro a tal punto de ver el rostro de Dios en ellos .
Por esto nuestro gran anhelo es empezar a vivir relaciones más profundas que dignifiquen y hagan crecer al otro para hacer camino juntos.
Queremos que estos proyectos de amor sean un trabajo común de esperanza paciente y amorosa, de apertura profunda, de aceptaciones mutuas, de respeto y confianza , pero por sobretodo que se sustenten en ti Señor.
Recibimos estos regalos de amor que nos das , sin olvidar que el primero que nos ama eres Tú , queremos que seas nuestro amigo , así sin cambiarte ni desfigurarte, aceptando y reconociendo que tu voluntad es nuestra felicidad.
“Construirme a partir de mi familia”
Estamos concientes de los problemas y dificultades de la familia chilena, la falta de diálogo , de comprensión , gestos cotidianos carentes de amor , dolores no asumidos, ausencia de buenos ejemplos de los adultos . Además, la sociedad en su constante cambio , influye en la vida y valores de nuestra familia. Ante esta realidad son los padres los encargados de mantener el diálogo, la unidad y los valores, rol al cual no pueden renunciar.
A pesar de esta realidad, tenemos la certeza que podemos seguir construyéndonos a partir de nuestra familia.
Esta comunidad de vida y amor, que debería ser reflejo de la familia tuya, Señor, es la base y el cimiento de mis afectos, intimidad y confianza. En ella he aprendido lo bueno y lo malo, lo bello, lo injusto, los valores y los fracasos. Tal como hoy lucho por mi familia, en el futuro anhelo formar una propia, que imite en los gestos más cotidianos a la Sagrada familia.
En nuestras manos está el transformar el futuro del país y de la familia.
Querido Vicario, le presentamos las reflexiones de estos dos días de Encuentro, queremos ofrecerlas al Señor para que Él les de vida y fortaleza para que las podamos llevar a la práctica y no mueran en este papel.
El Señor nos ha puesto de pie invitándonos a caminar, por eso le decimos
Jesús, a ti te digo, aquí estoy para seguirte.
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