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CONCLUSIONES II ENCUENTRO DE ALUMNOS
DE COLEGIOS CATÓLICOS
La invitación al Segundo Encuentro llevó a cada joven a reflexionar sobre su vida, su realidad como Católico y su vivencia de Jesús, basándose en el creer.
Creímos en los jóvenes y esto se demostró durante los dos días de Encuentro, quienes con respeto y humildad trabajaron en la construcción de sus colegios, como personas de fe y con valores Cristianos.
De manera muy sucinta presentaremos las conclusiones de los temas trabajados:
Con respecto al primer tema "Yo Creo en la Comunión y Participación", la invitación fue a mirarse para descubrir como se comunican y relacionan con los otros, planteando como eje fundamental de la comunión la confianza, lograda sólo a través de la apertura de su existencia al otro.
En el trabajo grupal los jóvenes descubrieron lo siguiente:
· Las actividades deportivas, culturales, pastorales y sociales promueven la participación en los colegios. Estas deben ser diversas y creativas, motivadas con alegría y como un desafío que vale la pena asumir, y que además tengan continuidad y proyección.
· La espiritualidad de comunión es aprendida asumiendo la diversidad, valorando al otro como alguien distinto a mí.
· Los obstáculos que impiden la participación se resumen en la falta de motivación grupal, manifestado en el pesimismo y falta de disposición, lo que lleva a tener líderes negativos y rivalidades dentro de los colegios, privilegiando lo académico sobre lo espiritual y solidario.
En relación con el segundo tema "Yo creo en la superación de la pobreza", se planteó a los jóvenes el desafío de: ¿Qué puedo hacer yo por los más pobres?. Fruto de la reflexión, los alumnos destacaron el ser pobre como una actitud de sencillez, humildad, que nos lleva a vivir el mensaje de Cristo a través de los actos de nuestras vidas. Por lo que cada joven Católico debe tener puesto el corazón en la familia, en la amistad, en un trabajo concreto que nos lleve a superar la pobreza, acompañando y poniendo los dones al servicio de los más necesitados, creando conciencia en los que pueden más, comprendiendo que todos somos hermanos, logrando crear puentes que nos vinculen al mundo de la pobreza y tejiendo redes solidarias efectivas.
Frente al tercer tema "Yo Creo en el Perdón y la Paz", la gran tarea de los jóvenes de hoy es vivir como vivió Jesús; esto es, ganar al hermano perdonarlo "hasta setenta veces siete", prolongando el amor de Cristo.
Ante esto, ellos valoraron el perdón como un don de Dios entre nosotros, como un acto de justicia que repara el daño causado, todo esto en un proceso de reflexión considerando este don como el mayor acto de amor.
En relación con el cuarto tema,"Yo Creo en la Familia: Sacramento de Comunión", los jóvenes expresaron su miedo ante esta sociedad desenfrenada por el placer inmediato, que quizás no les permita construir ni vivir una verdadera familia, temiendo caer en el fracaso, soledad, comodidad y tristeza.
No obstante, reafirmaron su compromiso y esperanza en la construcción de futuras familias hechas de amor, unidad, estabilidad, cariño, seguridad y buena comunicación. "Con Jesús es posible tener un matrimonio duradero, siendo imprescindible que la familia convierta su rostro a Cristo"
Las conclusiones del quinto tema, "Yo Creo en la Vida", se centraron en descubrir la belleza de las cosas en los pequeños gestos humanos, siendo estas:
· El hablar de la fuerza de la vida con coraje, prestando atención a las dificultades que experimentan como jóvenes, reconociendo y apreciando el calor de la vida.
· Cada joven debe tener claro que la amenaza de la vida es la ambigüedad y el relativismo para abordar este derecho, como el aborto, la guerra, la intolerancia y el abuso en todas sus formas.
· Los jóvenes consideran que se valora la vida cuando las personas se la juegan por vivir, no quedándose sólo en el sobrevivir.
En el último tema, "Yo Creo en la Iglesia", se señala la Fe de los jóvenes puesta en Jesucristo, creyendo en la vida como un camino de verdad, amando a la Iglesia como Él la amó.
Los colegios Católicos deben formar a los alumnos para que estos sean capaces de dar razones del ser Católico, esto es, creer en la Iglesia y ser leales a ella. Frente a esto, los jóvenes expresaron la necesidad de una iglesia joven, misionera y comprometida, que de respuestas a los desafíos que impone la cultura y la sociedad.
Para ello, los jóvenes deben empezar a construir desde cada uno y desde hoy.
Así terminamos nuestras conclusiones, resumidas en esperanzas y alegrías, expresando a cada joven que "Cristo cree en ti", y estos son quienes optan firmemente por "Creer en la Vida, en la Fuerza del Perdón y en el Fruto de Nuestro Amor".
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