"Los conceptos que usamos en general son los mismos conceptos que se evalúan en las pruebas internacionales, pero a nivel de procesos científicos estamos muy bajos, como la argumentación y la evaluación de conclusiones. Y en aplicación de situaciones lo mismo. Si nosotros abordamos más de un 90 por ciento de conceptos, los procesos científicos están en un 30 por ciento y los contextos científicos en el mismo orden", explicó la investigadora.
Organismos como la Unesco y la Oecd (Organizaction for Economic Cooperation and Development) promueven la alfabetización científica como requisito para que los ciudadanos puedan participar efectivamente en el mundo que los rodea.
En el estudio internacional de ciencias y matemáticas TIMSS de 1999, Chile ocupó el lugar 35 de 38 países. En la prueba PISA, una iniciativa de la OECD que se aplica cada tres años, los estudiantes chilenos obtienen puntajes muy inferiores al promedio de los países de esta organización internacional.
Según plantea el informe de Malva Uribe, el análisis de los programas y textos de estudio de Biología, Física y Química reveló poca presencia de procesos científicos y falta de aplicación de conceptos y procesos en contextos de interés público, justamente evaluados en las pruebas TIMSS y PISA.